Después de ducharte, el aire del baño suele estar caliente y húmedo. Para un smartphone, esa combinación no es ideal.
Si el móvil está sobre el lavabo, una estantería del baño o cerca de la ducha, la humedad puede acumularse en la superficie. Las zonas más sensibles son las pequeñas aberturas: el altavoz, el micrófono y el puerto de carga.
En el altavoz, a veces basta con un poco de humedad en la rejilla o en la abertura. El sonido ya no sale con la misma claridad. Las voces se entienden peor, la música parece más baja y, al subir el volumen, el altavoz puede crujir.
Es típico notar esto:
- el sonido se escucha apagado
- las voces se entienden peor
- la música parece más baja de lo normal
- el altavoz cruje con algunos tonos
- el sonido parece venir “desde debajo del agua”
- el sonido mejora solo después de un rato
Esto no significa automáticamente que algo esté dañado. Pero sí es una señal de que conviene darle tiempo al móvil y no forzar la situación.